Oscar es un pobre gato que sufrió un accidente con una cosechadora en una granja, misma que le arrancó sus patas traseras condenándolo a vivir empotrado en una base con un par de ruedas pegadas al trasero.

Sin embargo la tecnología ortopédica estaba de su lado y un neuro-ortopédico llamado Noel Fitzpatrick encontró un remedio para este suertudo gato: patas biónicas.bioniccat-300x225

El veterinario sujetó un par de implantes metálicos fabricados especialmente (trascutaneous amputation prosthetics ITAPs) a los huesos de sus patas que se ven como protuberancias que sobresalen, y se nota que su cuerpo no las ha rechazado hasta el momento.

“La revolución con Oscar es que pusimos un pedazo de metal y un anillo en los que la piel crece transformándose en un hueso muy apretado”. “Hemos logrado hacer que el hueso y la piel crezcan en el implante y hemos desarrollado una ‘exoprótesis’ que permite que este implante trabaje como un balancín al final de la pierna del animal, dándole un movimiento efectivo y normal” comentó Fitzpatrick a la BBC.

Pueden ver el video a continuación para que sean testigos de la suerte de este gato.